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CONVERGE | Tecnología

El arte y la ciencia de la música creada por inteligencia artificial

18 de febrero de 2019

¿Es tu música favorita creada por una máquina? Simplemente quizás. Conoce la inteligencia artificial, el artista más reciente en escucharse en el escenario musical.

Siri y Alexa son los rostros conocidos de la inteligencia artificial (IA), pero ¿dónde más existe la IA?  

Piensa en tus experiencias de entretenimiento personalizadas, los emails que se filtran automáticamente en tu carpeta de email no deseado (Spam) y el tiempo de llegada estimado en las apps de uso de vehículos compartidos por varias personas. La IA está en todos los aspectos de nuestra vida cotidiana, incluida la música.

Si bien puede que no encuentres a la IA en la canción de Adele o Coldplay más reciente, podría estar presente en cualquier canción impulsada por el ritmo y con mucha tecnología. En los últimos cinco años, la IA surgió como una herramienta de colaboración para ayudar a los artistas y compositores. 

Al ver lo rápido que creció la IA en otras industrias, es sólo cuestión de tiempo para que revolucione el reino del la música.

A continuación te contamos todo lo que necesitas conocer sobre el arte y la ciencia de la música creada por la inteligencia artificial.

La evolución de la IA en la industria musical

 

La IA y la tecnología son una pareja bien establecida. ¿Tus películas On Demand recomendadas? Esa es obra de la IA. ¿Asistentes digitales como Alexa y Siri? También es la  IA. Pero, la IA y la música han estado juntos en el negocio desde principios de los 1990.

 

Todo comenzó cuando David Bowie ayudó a crear Verbasizer - una aplicación que regeneró las oraciones para crear canciones líricas. La base de esta tecnología es sencilla: los científicos alimentaron a la máquina con una serie de bibliografía y la máquina la transformó para crear canciones únicas. 

 

El mismo concepto puede observarse en las tecnologías de la actualidad. En 2016, Sony Music reveló la Flow Machine. En lugar de alimentar a la máquina con bibliografía, ellos la entrenaron para que aprendiera canciones de los Beatles. ¿El resultado? La primera canción del estilo de los Beatles compuesta por la máquina titulada "Daddy's Car". 

 

La Flow Machine era sólo el comienzo del software de IA. Desde entonces, programas como Logic, Jukedeck y Amper han aparecido para ayudar a los músicos a crear patrones musicales. Últimamente, Amper ha ayudado a artistas como Taryn Southern a crear el primer álbum compuesto por la inteligencia artificial, titulado I AM AI. 

 

La producción musical de IA se parece más o menos a esto: los usuarios eligen preferencias (como BPM, instrumental, modo, con teclado) y la plataforma crea una canción conforme a eso. A partir de ahí, los usuarios pueden ajustar cualquier aspecto de la canción y darle su estilo propio tanto como deseen. Luego los artistas tienen la opción de grabar los sonidos en vivo o usar sonidos creados por la máquina para replicar la instrumentación. Al escuchar de nuevo una canción, la presencia de la IA pasa prácticamente desapercibida.

 

El impacto de la IA

 

Entonces, ¿puede la IA reemplazar totalmente la creatividad musical de los seres humanos? No tanto. Hasta la mejor tecnología tiene sus restricciones. En el corazón de cualquier pieza musical potente yace la emoción. Desafortunadamente para la IA, no puede generar emoción (todavía). Hasta el momento, la IA ha producido música depresiva con tecnología como las canciones Break Free de Taryn Southern o Mr. Shadows de Sony. Esta es quizás la desventaja más significativa de IA en la industria de la música además de lasambiguas leyes de derechos reservados. La IA en la industria musical todavía es algo bastante nuevo. En este sentido, todavía no hay leyes que regulen los derechos de autor. Sabemos que la IA debe alimentarse de cierto material para regenerarlo y convertirlo en algo nuevo. Así que, ¿reciben crédito los autores y artistas del material anterior por el material nuevo?  Todavía no está del todo claro.

 

Afortunadamente para los artistas, los parámetros legales oscuros y la falta de emoción musical significa que no están fuera del negocio, siempre que sigan creando canciones nuevas con las que uno se identifica y por las que los usuarios estarán dispuestos a pagar. Pero, eso no significa que la IA no pueda ser útil como herramienta para los artistas durante el proceso de creación. Lo más notable es que la IA puede ayudar a los artistas a reducir el tiempo y los costos inherentes a la creación de música. La IA puede cumplir las funciones de todo un equipo, ya sea un productor, un compositor, un músico o un escritor de canciones. ¿Qué significa esto para la industria musical? Más recursos asequibles para que más artistas aporten más música a la industria. Lo mejor de todo es que la IA reduce el tiempo de producción al darle una mano a los artistas cuando están sufriendo de un bloqueo del escritor (o, en este caso, bloqueo del compositor). 

 

El futuro de la música con IA

 

¿Qué le depara el futuro a la música compuesta por IA? Quizás más emoción, colaboración y parámetros legales. La verdad es que sólo el tiempo lo dirá. Lo que sí sabemos con certeza es que la IA está por conquistar la industria musical.

 

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