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Aprendizaje virtual: cuando los padres se convierten en los maestros

02 de julio de 2020

Aquí te mostramos cómo enfrentar ese nuevo rol desde el hogar.

Aunque no tenga un trabajo de oficina, todo padre tiene más de un título en su CV. Son maestros de la cocina, expertos narradores de cuentos y choferes exclusivos que trabajan las 24 horas para cuidar de sus hijos. Gracias al coronavirus, ahora tienen un nuevo título que agregar a su larga lista: maestros. Si bien muchos tienen trabajos pagos, ahora deben equilibrar la educación de sus hijos con el cumplimiento de sus deberes profesionales.  Estos son algunos de nuestros mejores consejos para llevar adelante esta nueva transición de una manera un poco más sencilla.

Asigna un espacio para la enseñanza

Como los empleados que trabajan de forma remota tienen un espacio de trabajo, los niños necesitan su propio espacio asignado a la enseñanza para presenciar las clases y completar los trabajos asignados. Para ayudarlos a mantener su concentración, es importante elegir un área que esté libre de distracciones, especialmente de dispositivos electrónicos que no sean necesarios para el trabajo en clase. También debes asegurarte de que no sea la habitación donde habitualmente juegan o se relajan, ya que pueden verse tentados a alejarse de sus tareas durante el día. Una habitación bien iluminada puede ser de ayuda para reforzar la atención, por lo tanto, elige un lugar que esté cerca de alguna ventana o que reciba abundante luz.

Desde su silla hasta el escritorio, asegúrate de que el espacio de tu hijo sea cómodo y propicio para la productividad. Tampoco subestimes el poder de una conexión WiFi potente. Si bien los docentes tienden a ser más comprensivos en este momento, una baja calidad de video o dificultades para cargar los trabajos asignados o videos, pueden distraer a tu hijo. Mientras comienza a adaptarse a esta nueva forma de aprendizaje, asegúrate de que su espacio de trabajo esté cerca del tuyo para que puedas ver qué está haciendo durante el día.

Crea una rutina durante los días de semana

Siempre que sea posible, procura que la rutina de tu hijo continúe siendo similar a la que tenía antes de la enseñanza en el hogar.  Incluye meriendas y recreos en sus cronogramas diarios. Comienza y termina el día escolar a la misma hora, mantén el horario habitual en el que deben ir a la cama y planea algo divertido con toda la familia. Organiza caminatas por el vecindario, noches de juegos o simplemente juega a atrapar la pelota en el patio trasero. Continuar con las rutinas puede ayudar a los niños a adaptarse mejor a su nueva normalidad, mientras mantienen el rumbo para volver a la escuela.

Aliéntalos a sociabilizar

Comunicarse con los docentes y otros alumnos es importante para que los niños se conecten con su comunidad y desarrollen sus habilidades sociales. Permite que chateen con amigos luego de la escuela, hagan preguntas en foros educativos y pidan ayuda a los docentes. A medida que el mundo se vuelve más digital, esto ofrece también una gran oportunidad para enseñarles a tener un comportamiento seguro online.

Es probable que estas plataformas educativas sean nuevas para ti también. Tómate tu tiempo para examinar las aplicaciones antes de entregarles tus equipos. De este modo, si tu hijo tiene una pregunta acerca de cómo hacer una publicación en un foro educativo o entregar su tarea, estarás preparado para ayudarlo.

Desde los espacios de trabajo hasta las rutinas, simplemente unos pequeños cambios pueden hacer una gran diferencia en la experiencia educativa de tu hijo en el hogar. Mientras todos ustedes comienzan a adaptarse a esta nueva forma de enseñanza, simplemente recuerda que esta situación es nueva para todos: padres, maestros y alumnos, por igual.

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